martes, 6 de octubre de 2015

Poema "Buenos Aires", de Jorge Luis Borges

“Buenos Aires”, de Jorge Luis Borges:

Y la ciudad ahora es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esta puerta he visto los ocasos
Y ante este mármol he aguardado en vano.

Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana, aquí mis pasos
Urden su incalculable laberinto.


Aquí la tarde cenicienta espera
El fruto que le debe la mañana;
Aquí mi sombra en la no menos vana


Sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto.


La raza inextinguible

LA RAZA INEXTINGUIBLE
En aquella ciudad todo era perfecto y pequeño: las casas, los muebles, los útiles de trabajo, las tiendas, los jardines. Traté de averiguar qué raza tan evolucionada de pigmeos la habitaban. Un niño ojeroso me dio el informe:
«Somos los que trabajamos: nuestros padres, un poco por egoísmo, otro poco por darnos el gusto, implantaron esta manera de vivir económica y agradable. Mientras ellos están sentados en sus casas, jugando a la baraja, tocando música, leyendo o conversando, amando, odiando (pues son apasionados), nosotros jugamos a edificar, a limpiar, a hacer trabajos de carpintería, a cosechar, a vender. Nuestros instrumentos de trabajo son de un tamaño proporcionado al nuestro. Con sorprendente facilidad cumplimos las obligaciones cotidianas. Debo confesar que al principio algunos animales, en especial los amaestrados, no nos respetaban, porque sabían que éramos niños. Pero paulatinamente, con algunos engaños, nos respetaron. Los trabajos que hacemos no son difíciles; son fatigosos. A menudo sudamos como caballos lanzados en una carrera. A veces nos arrojamos al suelo y no queremos seguir jugando (comemos pasto o terroncitos de tierra o nos contentamos con lamer las baldosas), pero ese capricho dura un instante, "lo que dura una tormenta de verano", como dice mi prima. Es claro que no todo es ventaja para nuestros padres. Ellos también tienen algunos inconvenientes; por ejemplo:
deben entrar en sus casas agachándose, casi en cuclillas, porque las puertas y las habitaciones son diminutas. La palabra diminuta está siempre en sus labios. La cantidad de alimentos que consiguen, según las quejas de mis tías, que son glotonas, es reducidísima. Las jarras y los vasos en que toman agua no los satisfacen y tal vez esto explica que haya habido últimamente tantos robos de baldes y otras quincallas. La ropa les queda ajustada, pues nuestras máquinas no sirven ni servirán para hacerlas en medidas tan grandes. La mayoría, que no dispone de varias camas, duermen encogidos. De noche tiritan de frío si no se cubren con una enormidad de colchas que, de acuerdo con las palabras de mi pobre padre, parecen más bien pañuelos. Actualmente mucha gente protesta por las tortas de boda que nadie prueba por cortesía; por las pelucas que no tapan las calvicies más moderadas; por las jaulas donde entran sólo los picaflores embalsamados. Sospecho que para demostrar su malevolencia esa misma gente no concurre casi nunca a nuestras ceremonias ni a nuestras representaciones teatrales o cinematográficas. Debo decir que no caben en las butacas y que la idea de sentarse en el suelo, en un lugar público, los horroriza. Sin embargo, algunas personas de estatura mediocre, inescrupulosas (cada día hay más), ocupan nuestros lugares, sin que lo advirtamos. Somos confiados pero no distraídos. Hemos tardado mucho en descubrir a los impostores. Las personas grandes, cuando son pequeñas, muy pequeñas, se parecen a nosotros, se entiende, cuando estamos cansados: tienen líneas en la cara, hinchazones bajo los ojos, hablan de un modo vago, mezclando varios idiomas. Un día me confundieron con una de esas criaturas: no quiero recordarlo. Ahora descubrimos con más facilidad a los impostores. Nos hemos puesto en guardia, para echarlos de nuestro círculo. Somos felices. Creo que somos felices.
«Nos abruman, es cierto, algunas inquietudes: corre el rumor de que por culpa nuestra la gente no alcanza, cuando es adulta, las proporciones normales, vale decir, las proporciones desorbitadas que los caracteriza. Algunos tienen la estatura de un niño de diez años; otros, más afortunados, la de un niño de siete años. Pretenden ser niños y no saben que cualquiera no lo es por una mera deficiencia de centímetros. Nosotros, en cambio, según las estadísticas, disminuimos de estatura sin debilitarnos, sin dejar de ser lo que somos, sin pretender engañar a nadie.
"Esto nos halaga, pero también nos inquieta. Mi hermano ya me dijo que sus herramientas de carpintería le pesan. Una amiga me dijo que su aguja de bordar le parece grande como una espada. Yo mismo encuentro cierta dificultad en manejar el hacha.
«No nos preocupa tanto el peligro de que nuestros padres ocupen el lugar que nos han concedido, cosa que nunca les permitiremos, pues antes de entregárselas, romperemos nuestras máquinas, destruiremos las usinas eléctricas y las instalaciones de agua corriente; nos preocupa la posteridad, el porvenir de la raza.
«Es verdad que algunos, entre nosotros, afirman que al reducirnos, a lo largo del tiempo, nuestra visión del mundo será más íntima y más humana.»
Silvina Ocampo


Simulacro de Evaluación

Evaluación de Lengua y literatura – 2º año – Pronombres y verbos irregulares – Tema 1
1.       Lée el fragmento de Mi hermana vive en la repisa de la chimenea.  Clasificá los pronombres subrayados en el texto, y determiná cuál es el referente de cada uno de los que pertenezcan al primen grupo (personales, posesivos y demostrativos). (5)
Cómo se llama tu amiga dijo arrastrando las palabras, y Sunya respondió antes de que yo pudiera inventarme un nombre que sonara a inglés. Dijo Soy Sunya. El caso es que papá sonrió. Encantado de conocerte, le dijo y el aliento le olía a cerveza. Eres la compañera de escuela de James. (…) Nos abrochamos los cinturones. A el mío me apretaba el pecho y me daba calor. Como los padres de Sunya estuvieran a la puerta de su casa, o como estuvieran las cortinas abiertas (…), papá vería que eran de piel morena y se pondría como un loco. Iba dando bandazos por la carretera y yo no paraba de pensar en esos anuncios de conductores borrachos que ponen en la tele en los que acaba todo el mundo muerto…
2.       Completá las siguientes oraciones con la forma verbal correspondiente: (3)
a.       Si la madre de James…………………..(satisfacer, pret. imp. Subj.) sus deseos, volvería con su padre.
b.      Aunque no……………………….(querer, presente subj. 1º ´plural) aceptarlo, muchas madres actuarían como la madre de James.
c.       El padre le regaló unas zapatillas que no le ……………………..(caber, pret. perf. Simple).
d.      Si se……………………………(producir, pret. imperf. Subj) un atentado terrorista, muchas personas morirían.
e.      A Jaz no le ………………………..(satisfacer, pret. perf. Simple) las opiniones de su padre sobre su novio.

f.        Tal vez……………………..(caber, condicional simple) preguntarse cuál de los padres era más culpable.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Verbos irregulares y pronombres, ejercicios



       1. Completá las siguientes oraciones usando las formas verbales adecuadas 

     Si me…………………….(satisfacer, pret. imperf. Subj.) sus explicaciones, le daría otra oportunidad.
    Ayer, después de horas de arduo trabajo, ……………(seducir, 3º sing., pret. perfecto simple) a aquella mujer misteriosa.
       No tendré paz hasta que todo el equipaje……………...(caber, pres. subj.) en esta valija.
Se……………………….(producir, pret. perf. simple) un terrible choque en la Panamericana anoche.
Si hicieras lo que te pido,……………………(satisfacer, vos, condicional simple) mis necesidades espirituales.
         Por más que hicimos todo lo posible, este canasto no…………(caber, pret. perf. simple) en el baúl del auto.
    Quien …………………..(presente, subjuntivo, Satisfacer) los requerimientos de la empresa, tendrá un lugar importante en ella, pero hasta ahora nadie me………………..(satisfacer, 3º sing. pret. perf. Simple)

2.  Explicá la irregularidad de las siguientes formas verbales, teniendo en cuenta si la irregularidad se produce en la raíz o en la desinencia, o en ambas.
 CABRÁ – SATISFICISTE- MURIÓ - CONDUZCA

3.. Corregí las formas verbales en negrita, que son incorrectas:
a)  Si me reducieran el salario, no trabajaría más.
c) Hubo un momento en que la lectura satisfació todas mis inquietudes; ojalá hoy me satisfaciera también.
d) Me dolió que él desconfiara  y no quepó espacio en mi corazón para sostener la relación.
e)  Ellos producieron esta confusión y ahora no se hacen cargo.
f) Me duele que no querramos asumir nuestra responsabilidad.
g) ¿Era posible que todas esas joyas robadas cabiesen en el forro de su portafolios?

h) Nada de lo que hagas me satisfacerá.

Clasificá los pronombres destacados y señalá sus referentes en los personales, posesivos y demostrativos 

El gesto de la muerte, de Jean Cocteau
Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán. 

domingo, 27 de septiembre de 2015

Ejercitación lunes 28 de septiembre 2015 Cangallo 2º año


Clasificá los pronombres destacados y señalá sus referentes (personales, posesivos y demostrativos).
El cautivo
                En Junín o en Tapalqué refieren la historia. Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios. Sus padres lo buscaron inútilmente; al cabo de los años, un soldado que venía de tierra adentro les habló de un indio de ojos celestes que bien podía ser su hijo. Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no sé) y creyeron reconocerlo. El hombre, trabajado por el desierto y por la vida bárbara, ya no sabía oír las palabras de la lengua natal, pero se dejó conducir, indiferente y dócil, hasta la casa. Ahí se detuvo, tal vez porque los otros se detuvieron. Miró la puerta, como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos largos patios y se metió en la cocina. Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillito de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico. Los ojos le brillaron de alegría y los padres lloraron porque habían encontrado al hijo.
                Acaso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes y un día fue a buscar su desierto. Yo querría saber qué sintió en aquel instante de vértigo en que el pasado y el presente se confundieron; yo querría saber si el hijo perdido renació y murió en aquel  éxtasis o si alcanzó a reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa.
Jorge Luis Borges
Completá las siguientes oraciones usando las formas verbales adecuadas:
a)  ¿No te gustaría que yo ………………..(traducir, pret. imp. Subj.) tu poema?
b)   Si tuviera un hijo, ………………………..(satisfacer, condicional) todas sus necesidades siempre.
c)  Aunque todos………………….(caber, presente del Modo Subjuntivo) en el auto, me parece una locura llevar ese peso.
d) Si no …………………….(satisfacer, nosotros, Pretérito Imperf. Subjuntivo) lo que nos pide la empresa, no estaríamos todavía en ella. 
e) Después de muchas horas, …………………….(deducir, yo, Pret. Perf. Simple) cuál había sido la razón por la cual Juan había actuado así y no me…………………..(satisfacer, 3º sing, Pret. Perf. Simple).


martes, 15 de septiembre de 2015

Redondillas, para Cens 54

Redondillas

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si la incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo[1]
de vuestro parecer loco
al niño que pone el coco[2]
y luego le tiene miedo.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis
para pretendida, Thais[3],
y en la posesión, Lucrecia[4].

¿Qué humor puede ser más raro
que el falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.





Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende
 y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejáos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

 Sor Juana Inés de la Cruz



[1] Valor en la lucha o al acometer una empresa.
[2] Cuco.
[3] Cortesana fabulosa de Alejandría antigua (Egipto).
[4] Mujer de la Roma antigua, modelo de fidelidad conyugal.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Ejercicio de pronombres 7 de septiembre para 2º

1.       Clasificá los pronombres en negrita e indicá cuáles son los referentes de los personales, posesivos y demostrativos:
DESDÉMONA: Tened la certeza, mi buen Casio, de que usaré todas mis habilidades a vuestro favor.
EMILIA: Señora mía, hacedlo. Os garantizo que aflige a mi marido como si fuera su propia causa.
DESDÉMONA: Oh, es un hombre honesto. No dudéis de que lograré que vos y mi marido tan amigos como antes sean.
CASIO: Dama bondadosa, le ocurra lo que le ocurra a Miguel Casio, siempre será su fiel servidor.
DESDÉMONA: Lo sé y os lo agradezco. Amáis a mi señor, lo conocéis desde hace mucho tiempo: tened la certeza de que su lejanía actual es sólo una cuestión política.
CASIO:  Sí, señora, pero esta política tanto puede durar, nutrirse de pretextos tan nimio y sutiles, complicarse a tal punto por las circunstancias que al estar yo ausente y mi cargo ocupado, olvidará mi general mi afecto y mis servicios.

2.       Completá el siguiente texto con los pronombres adecuados:

Otelo, ……………….era considerado un valiente y absolutamente necesario para enfrentar a los turcos, fue engañado por Yago, que………….repudiaba por no haber….  dado el puesto de teniente, que…………..hombre tenía, Miguel Casio. ¿………

fue la naturaleza de …………engaño? ……….hizo creer al moro que su mujer, …………….conducta era intachable, estaba engañándo….. con el teniente. Para ellos, le ofreció……………..pruebas falsas.